El Aguijón: Es la economía, ¡estúpidos!.
Llevo tiempo dándole vueltas a cómo explicarme, a mí mismo, obviamente, porque si no es imposible explicárselo a nadie más, lo de la crisis económica en que nos vemos sumidos en los últimos tiempos -nos afectará a unos más que otros, para qué vamos a engañarnos-.
Y no había sido capaz de encontrar cómo. Cuando aprendí que lo de las hipotecas subprime norteamericanas era algo así como: -Oiga, Usted que no tiene donde caerse muerto, coja esta hipoteca que le ofrezco a cambio de ninguna garantía y expectativas tipo paja mental para comprarse la casa de sus sueños, que luego yo se la endosaré a algún panoli que la mueva en el mercado financiero, a ver si así sigue la bola-, llegó lo de las suspensiones de pagos en carrera ascendente (concursos de acreedores las llaman ahora en forma eufemística, como si para cobrar tuviera que tocarnos en un sorteo) y, preocupado por no vender a quien no pudiera pagarme, me lié, me lié, hasta dejar de vender por miedo a no cobrar luego.
Posteriormente han cascado varios bancos de inversión, como el de Lehman Brothers, cuyo nombre recuerda al Circo de los Hermanos Ringling, u otros con nombre de hamburguesería, a saber, Fannie Mae y Freddie Mac. ¿Sabíais que es buen momento para comprarse un banco en apuros?. Tan sólo se trata de tener un montón de pasta y saber aguantar el tirón, porque están a precio de ganga. ¡Ni uno, ni dos, ni tres!, ... ¡hasta cuatro, cuatro bonitos bancos por el precio de uno!, como si estuviéramos viendo al charlatán de la feria vendiendo mantas.
¡Y la Bolsa!. Qué decir de la Bolsa. Un sube y baja, un hormigueo en las especulaciones, un carrusel, ... qué tensión, ¡compra, compra!, ¡vende, vende!, ¡ahora ni te menees!. También de aquí saldrán ricos más ricos en medio de la crisis, tan sólo se trata de cazar a otro más tonto a tiempo de colocarle nuestras inversiones minutos antes de que caigan nuevamente.
Y ahora viene el tío Pedro Solbes, Ministro de Economía del Gobierno español, y nos dice que estemos tranquilos, que nuestros ahorros no corren riesgo alguno, pero que no van a incrementar las cantidades mínimas garantizadas por depósitos de particulares en las entidades bancarias. No es que a mí me preocupe personalmente en exceso, porque no tengo un puñetero duro, pero seguro que a más de una persona, tras trabajar toda su vida como un perro para conseguir reunir cuatro duros más con lo que asegurarse una vejez sin sobresaltos, no le ha hecho gracia alguna. El retrete debe de estar en estas fechas haciendo horas extras, da igual que sea por ira que por miedo.
Bueno, a lo que íbamos. Lo que yo quería era explicar la crisis de forma solvente pero sencilla, y no encontraba cómo. Pero hete aquí que, el pasado Sábado por la mañana, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad del País Vasco, un profesor tuvo la gentileza de presentarnos un sketch de apenas 8 minutos que lo explicaba de forma llana y simple. Y es que hay días en que reconforta madrugar.
Así que, sin más preámbulos, con todos vosotros, ... tachán, aquello que nuestro admirado emisor de material genético convenientemente conservado por una becaria nos quiso decir en una ocasión y no supimos entender:
es la economía, ¡estúpidos!.
Tags: Crisis+económica subprime recesión desaceleración
Meneame |
del.icio.us


