El Aguijón: 20N, ¡qué gran día!.
Pues sí. Como todos los años, inasequible al desaliento, llega a nosotros, una vez más, el 20N, o sea, el veinte de Noviembre, para quien todavía se muestre incapaz de descifrarlo. ¡Qué gran día!.
Son días como estos los que merecen ser celebrados con júbilo, con fervor patriótico, con fanfarrias y agitar de banderas, con grandes y multitudinarias manifestaciones de adhesión popular a la gran causa, con fe ciega en el magnífico líder que las impulsara aún a costa de grandes sacrificios personales en pro de la colectividad. Por qué no decirlo claramente, no sólo habría que celebrarlo en El Escorial, en El Valle de los Caídos, en la Plaza de Oriente de Madrid (por poner un par de ejemplos o tres, y sin ánimo de señalar, quede claro), sino en España toda, y ser declarado día de fiesta nacional. Que digo yo en España entera; ¡y en Europa!, ¡y en el mundo!. Varias décadas de pervivencia de un fenómeno como éste no se pueden borrar de un plumazo, como si no fuera con nosotros (¡ay!, ¿dónde quedaron los años 50?).
Anima comprobar como, a pesar de que haya habido momentos en que las gentes parecían más adormecidas, abatidas por el desánimo, atrapadas en la desmovilización y la sensación de ausencia generalizada, superadas por los problemas del cotidiano devenir, hoy, en el día más significado del año -¿por qué no repetirlo una y mil veces orgullosos?, ¡20N!, ¡20N!, ¡20N!-, podemos comprobar cómo asistimos a un despertar de las conciencias. Gracias a dios, nunca se apagó la llama y el rescoldo de memoria y dignidad que anidaba en algunos corazones ha prendido nuevamente para manifestarse abiertamente al mundo, sin complejos, sin miedos, sin tapujos, ...
¡Dios!, cómo deseo gritar un viva, un arriba. ¡Qué coño!. ¡Arriba el 20N!, ¡viva el 20N!, ¡adelante!, ¡ni un paso atrás!.
Por cierto, que con la emoción del momento había olvidado decirlo. Hoy, 20N, se celebra el Día Universal del Niño y de la Niña, que igual hasta hay alguien que no me ha seguido bien este post. Y son ya 48 años desde la proclamación de la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, 18 años (si fuera niña hoy se vestiría de largo, que dijera el talentoso ex Presidente del Congreso de los Diputados, el inefable y siempre mal ponderado Federico Trillo) desde la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.
Así que, desde lo más íntimo de mi corazón y haciendo caso omiso del qué dirán, ¡viva el 20N!. Y salud, camaradas.
Post Data: Alguien me susurra al oído no sé qué de Franco. ¡Yo qué sé!, estoy ya muy cansado y me voy a dormir. Quizás me acuerde mañana de ello.
Tags: 20N Día+Universal+del+Niño
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Muy bueno, pero que muy bueno.Eres un monstruo
Pues leete este otro a ver qué te parece. http://oikos.nireblog.com/post/2007/12/16/el-aguijon-europa-tiene-un-grano-en-el-culo-esta-vez-si