Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Chris Isaak: 'Blue Spanish Sky'.

Reflexiones sobre los Derechos Históricos de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa. Planteamiento.

Con este post quiero empezar una nueva serie de escritos en los que abordar la cuestión de los Derechos Históricos de los Territorios Históricos vascos, así como profundizar en sus instituciones tradicionales, tarea que nos llevará varias publicaciones periódicas. Poco a poco. Y comenzaremos haciendo un planteamiento general sobre el tema.


 

He de reconocer que, a la hora de enfocar este trabajo que intitulo ‘Reflexiones sobre los Derechos Históricos de Álava, Gipuzkoa y Bizkaia. Y algunas notas sobre el régimen ‘foral’ actual de dichos Territorios Históricos’, la pretensión inicial no era tanto profundizar en la figura de los Territorios Históricos, en la medida en que no me resultan ajenos (tampoco sus instituciones), como, básicamente, investigar –para mejor conocer- una figura jurídica en la que nunca había reparado más allá de lo meramente enunciativo y que, en los últimos años, muchas veces ha sido reseñada como una posible vía para el acomodo de las ‘particularidades’ vascas en el escenario político y jurídico general de España. 

Seguir leyendo el resto »

El aguijón. My New Year's resolutions. Feliz Año y ¡cuidado!, que vienen las elecciones ... ¡en la Conferencia Episcopal!.

Escribiendo sus New Year’s resolutions. Así es como los anglosajones comienzan su Año Nuevo, después de cobijarse bajo el muérdago para tener una buena excusa de darle un ídem a quien el resto del año probablemente les ignoraría con gran desdén. ¡Qué se le va a hacer!, quienes vivimos en el norte de la península ibérica no tenemos esa suerte y nos tenemos que conformar con atiborrarnos de comida y bebida, algunos incluso escuchando todos los años los mismos chistes de un primo tercero al que sólo ven en las efemérides y al que ríen las gracias por no partirle las narices delante de los niños de la familia o la abuelita de 90 años a la que se le atragantarían las uvas del disgusto. No son fechas para recordar a determinada gente que no le tragamos. En fin, pues eso, que recordando que los británicos hacen estas cosas tan raras me acordé también de Adrian Mole, un escatológico personaje para adolescentes de 13 años y ¾ en 1985, ideado por la escritora Sue Townsend, al que accedí en Oxford allá por ese mismo remoto año, y que a cualquier adulto podría sacar las mandíbulas inferiores de sus inserciones para llevárselas a bailar samba, bien hablando de su idolatrada / aborrecida Pandora, bien del anciano Bert Baxter y de su asqueroso perro alsaciano Sabre o, sin ir más lejos, de sus poluciones nocturnas. 

Seguir leyendo el resto »

La expansión de los imperios europeos y las independencias de América.

Una breve introducción.

El fenómeno imperialista o, lo que es lo mismo, el colonialismo desarrollado por las potencias –en este caso, europeas- a lo largo de la Historia bien podría considerarse no fenecido si atendemos a las actuales relaciones entre el mundo desarrollado –llámesele así, o Primer Mundo, o Norte- y los países del Sur –también subdesarrollados, del Tercer Mundo, o, eufemísticamente, ‘en vías de desarrollo’.

De hecho, y en relación con la Historia del mundo europeo u occidental respecto del resto del planeta, seguramente lo que ha venido sucediéndose a lo largo de los últimos cinco siglos no ha sido sino una mutación en las formas de dominación de unos países por otros, al igual que ha habido una clara sucesión en los actores principales de ésta manifestación, que han pasado de ser las potencias militares y/o comerciales europeas (España, Portugal y Holanda; posteriormente sustituidas por Gran Bretaña y Francia) a los nuevos imperios económicos (los Estados Unidos de América y China) pasando por una fase intermedia en la que podría hablarse, incluso, de una cierta marca ideológica en la formación de las áreas de influencia ‘neocolonial’ (así, por ejemplo, en lo referente a la ya extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, fundamentalmente tras la II Guerra Mundial y durante la denominada Guerra Fría).

No obstante esta idea de continuidad del fenómeno que se aborda, si que, sin embargo, puede aludirse a la descolonización como un fenómeno temporalmente determinado, tal y como, de hecho, realizan los historiadores cuya obra se ha consultado, razón por la cual quedan para un segundo post las reflexiones acerca del colonialismo y el proceso de descolonización.

La génesis de los grandes imperios europeos en la Edad Moderna.

Prescindiendo, obviamente, de cualquier mención a los grandes imperios de la antigüedad (Roma, la Grecia alejandrina), lo mismo que de referencias a los grandes imperios del Extremo Oriente (China) o de la América precolombina (incas, mayas o aztecas), podría hacerse mención, siquiera somera, del origen más o menos remoto del colonialismo europeo moderno y contemporáneo en el período de transición de la Baja Edad Media a la Edad Moderna.

800px-colonisation_1754.png(*)

La paulatina conformación, consolidación y aceptación de las fronteras de los nuevos Estados europeos es la que facilita que el esfuerzo bélico, desarrollado en estadios anteriores en el propio Viejo Continente, pase a una nueva fase, coincidente con los nuevos grandes descubrimientos, que exporta el potencial militar para la colonización de nuevas tierras supuestamente ignotas; así por ejemplo el Nuevo Mundo americano, las costas de África y el Índico, o el continente austral.

Seguir leyendo el resto »

El Aguijón: Europa tiene un grano en el culo (esta vez sí).

Europa tiene un grano en el culo. Bonito títular para la prensa escrita, muy gráfico, la verdad, sobre todo si luego se explica quién es el grano, porque supongo que no hace falta explicar qué es el culo. Veremos qué se puede hacer (para explicar lo del grano, insisto). Lo que de inicio sí que quiero dejar claro es que el hecho de retomar este post -que anteriormente dejé huérfano- en este preciso momento, e intitularlo de igual manera con una acotación entre paréntesis, "esta vez sí", nada tiene que ver con el nombramiento de Felipe González como presidente del nuevo Grupo de Reflexión constituido por la Unión Europea. Esta circunstancia constituye una mera coincidencia. Simplemente es que esta vez sí que parece que voy a tener tiempo de escribir. Vaya, ¡por comentarlo!.

Pues bien, cuando hace ya algunas semanas colgué un post con este mismo título, en quien realmente estaba pensando era en los gemelos Kazinsky, Jaroslaw y Lech, quienes, como máximos representantes del Estado y el Gobierno de Polonia, y con la inestimable ayuda de mamá Kazinsky, desde unas posiciones del ejecutivo polaco que podríamos considerar ultranacionalistas, ultraconservadoras e integristas católicas, estaban poniendo más que lastre a las negociaciones del nuevo tratado que, tras el arrumbamiento del Tratado constitucional, finalmente se ha aprobado en Lisboa recientemente. Bien es cierto que no eran los únicos, ni siquiera han sido los primeros cronológicamente, en poner entre la espada y la pared instrumentos de construcción europea, pues esto se ha venido haciendo constantemente, por supuesto incluso desde antes de que Polonia se incorporara a la Unión. Y es que en la Europa de la Unión convivimos gentes, culturas y gobiernos de todas las madres y padres que se pueda imaginar, de forma que no resulta difícil hacerse idea de que los intereses no serán siempre y necesariamente los mismos, cosa que a todas luces implica dificultades a la hora de ponerse de acuerdo. Es más, no cabe duda de que los proyectos de cada cual para la UE ni siquiera son los mismos. Así bastaría recordar que cualquiera es capaz de identificar la palabra euroescepticismo con el Reino Unido de manera inconsciente (¡por algo será!). O que fue principalmente Francia el Estado miembro que hizo descarrilar el camino de aprobaciones de la denominada Constitución Europea (por intereses que seguramente tenían más que ver con el descontento con la propia situación interna que con lo que hacía referencia a la Unión). O, sin explayarme más en ello, porque ejemplos encontraríamos unos cuantos en cada momento y período de las negociaciones, lo que suele llamarse los egoismos nacionales, que afloran de forma constante y no deben su nombre, precisamente, a los nacionalismos periféricos o minoritarios, sino muy especialmente a los nacionalismos de Estado; ¡qué también existen!.

Pero siempre debe de haber un cabeza de turco, un chivo expiatorio sobre el que descargar las iras personales que cada uno tiene y, como decía, yo me fijé (¡qué se le va a hacer!) en los simpáticos gemelos Kazinsky. No en vano, incluso el mismo ex Presidente de Polonia, Lech Walesa, los ponía a caldo en una entrevista publicada en el diario El País (Madrid) y asemejaba un centrista a su lado, cual, por poner un ejemplo -aleatorio y sin ánimo de señalar-, el nunca bien ponderado José María Aznar. Y a ello contribuyeron sus beligerantes e insistentes declaraciones, tanto como actos de política interior en la República de Polonia, donde, al parecer, veían peligrosos homosexuales por todas partes, se ha hablado de la presencia de ilegales cárceles secretas norteamericanas y los pobres niños se veían acechados por la muy negativa influencia de los infames Teletubbies (esto es lo que, en castellano, se llamaría, nunca mejor dicho, 'no dejar títere con cabeza').

Y ocurrió lo último que hubiera deseado en este mundo. Van los tíos y celebran elecciones legislativas en Polonia (¡sólo a la Democracia se le ocurren estas cosas!), con la mala suerte de que, además, el partido de los gemelos sale derrotado y se conforma un gobierno de signo más conciliador con la construcción europea. Así pues, mi grano en un pozo (perdón por el lapsus, mi gozo en un pozo quería decir); desaparece el grano que había elegido y me quedo en blanco. ¿Dónde hay otro grano en el culo ahora?.

Ha transcurrido el tiempo y tampoco ha resultado fácil que se aprobara el Tratado de Lisboa, de manera que, visto en perspectiva, parece que no había motivos para la alarma. Nos siguen quedando en la Europa de la Unión lo que los anglosajones denominan 'a pain in the arse' (escríbase 'ass' si el anglosajón es norteamericano). Tiempo habrá de reflexionar sobre ellos. Por el momento, nos conformaremos con leer reflexiones ajenas sobre este nuevo instrumento de la UE a fin de, a expensas de leerlo, ver por dónde van los tiros.

Y quizás comience por leer la opinión que el británico Timothy Garton Ash publica, con el título de 'Batiburrillo en Lisboa', en el diario El País (16/12/2007), comenzando por decir, literalmente, que "El nuevo tratado reformado de Lisboa es una porquería, pero da libertad a la Unión Europea para hacer cosas más importantes". ¡A ver qué cuenta!.

Violent Femmes: 'Children of the Revolution'.

El proceso de Asamblea Constituyente en Ecuador. La apuesta de Correa.

El trasfondo político en torno a la convocatoria de la Asamblea constituyente.

constituyente-ecuador.gif

En Ecuador, la economía está dolarizada desde la crisis del año 2000, existen enormes diferencias entre pobres y ricos, hay una población notablemente joven que emigra al exterior (haciendo que las remesas de los emigrantes supongan un porcentaje importante de su PIB) y la inestabilidad política es enorme.

La marejada política en torno a la necesidad de un profundo cambio en todos los órdenes –político, institucional, económico, social, etcétera- en Ecuador, que venía ya de lejos, tuvo su continuación en las elecciones presidenciales del 15 de Octubre y el 26 de Noviembre, a cuya segunda vuelta accedieron el candidato del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN), el magnate bananero Álvaro Noboa, y Rafael Correa, líder del izquierdista movimiento Alianza País. En aquella campaña, frente a advertencias de caos y calamidades por parte de sus oponentes, la propuesta central de Correa fue, sin ambages, la convocatoria de una Asamblea Constituyente de plenos poderes para proceder a una profunda reforma del Estado.

Esta convocatoria electoral, en la que simultáneamente fueron elegidos legisladores parlamentarios y autoridades locales, se saldó con la elección de Rafael Correa como Presidente de la República de Ecuador en una segunda vuelta en la que aventajó a su oponente conservador por casi 16 puntos, si bien se producía la paradoja de que, por no haber presentado candidatos al Congreso Nacional, Alianza País carecía totalmente de representación propia en dicha institución para llevar adelante la gran reforma planteada, circunstancia que, como se ha demostrado con posterioridad, no carecía de relevancia política y constitucional.

Tras su proclamación como ganador de los comicios, Rafael Correa era llamado a asumir el mandato popular, tal y como obliga la Constitución ecuatoriana de 1998, en su artículo 164, siendo instituido Presidente de la República y pasando a ostentar las jefaturas del Estado y del Gobierno.

Pues bien, el mismo día de su investidura, Correa firmó un Decreto mediante el cual convocaba, para el día 18 de Marzo, una consulta popular a fin de solicitar el respaldo ciudadano a su propuesta de elección de una Asamblea Constituyente plenipotenciaria que diera lugar a una nueva Carta Magna para la reforma profunda del Estado, limitándose a poner en conocimiento del Congreso Nacional su decisión y encargando simultáneamente al Tribunal Supremo Electoral (TSE) la adopción de las medidas pertinentes a tal fin. Es a partir de este instante cuando se recrudece y extrema la lucha política entre los partidarios y los oponentes al proyecto del nuevo Presidente, entre graves acusaciones de populismo y golpismo ‘chavista’ hacia un lado y de chantaje a la voluntad popular, inmovilismo y corrupción hacia el otro.

Seguir leyendo el resto »

Elecciones presidenciales francesas. Sarkozy y el debate entre la renovación desde la derecha o desde la izquierda.

Este post es en honor, nuevamente, de mi amigo Iñigo L., fan vehemente de Monsieur Sarkozy, son président, quien ayer me confesó que no acostumbra a leer este blog en el que, con enorme cariño y devoción (ja), estrujo un poco los sesos para no caer en la rutina intelectual. Ahora entiendo por qué no obtenía respuesta a los guiños que le iba poniendo. En fin, resignación.

logo-de-la-republique-francaise_svg.png

Así es, Sarkozy, está de moda. Es curioso ver como un hombre sin la planta ni el glamour de Jacques Chirac, sin la refinada educación y el cosmopolitismo de Dominique de Villepin, sin la campechanía rural de François Bayrou, sin la apostura de Ségolène Royal, sin, finalmente, la demagogia y la macarra presencia del inefable Jean-Marie Le Pen, consiguió pasarse por la piedra a todos ellos y, con un notable apoyo popular, con independencia de las discrepancias ideológicas que se puedan tener con él, está dignificando el papel de una institución tan fundamental en la República Francesa como la Presidencia, que había pisoteado notablemente su característica grandeur.

No sé si Sarkozy pasará o no a la Historia con la fuerza del presidente republicano por excelencia, el general De Gaulle, pero lo que está claro es que, éste a quienes algunos ya denominan ‘le petit Napoléon’, se está ganando a pulso el sueldo, pues desarrolla una frenética actividad con la que, al parecer, quiere ‘poner las pilas’ a Francia. Iñigo tiene una teoría muy personal a este respecto, pues lo vincula con el estado civil del dignatario galo, pero, por no perder la compostura, ni él ni yo lo haremos explícito y nos ceñiremos a reflexionar sobre cuestiones pretendidamente más enjundiosas. Así, por ejemplo, sobre las elecciones presidenciales que se celebraron hace algunos meses, en torno a cuyas circunstancias políticas y normas reguladoras podríamos pararnos a reflexionar un rato. Para ello, retomaré un texto que terminé de escribir el pasado 20 de Mayo y que levemente actualizo.

Elecciones presidenciales francesas. El debate entre la renovación desde la derecha o desde la izquierda.

La última carrera hacia la Presidencia de la República Francesa ha sido larga y llena de obstáculos inconfesables. A las luchas intestinas entre políticos de la derecha por el delfinato de Chirac se ha sumado el juego sucio de los principales aspirantes a tal candidatura, Dominique de Villepin y Nicolas Sarkozy, envueltos, como el mismo Chirac, en sucesivos y variados escándalos políticos como el caso Clearstream de supuestas comisiones ilegales (que resultó ser un montaje y salpicó a de Villepin), espionaje por parte de los servicios de información del Estado a personalidades de la política y trato de favor de inmobiliario (Sarkozy), o las presuntas cuentas secretas del Presidente saliente. Y, visto en perspectiva, la izquierda del Parti Socialiste Française (PSF) no debió de quedarse a la zaga en el proceso de elección de su candidata, Ségolène Royal (en los últimos meses objeto de robos, al igual que su asesora, Sophie Bouchner-Petersen, pero también envuelta en polémicas por sus propiedades y el impuesto sobre las fortunas), a quien se opusieron inicialmente los ‘barones’ del PSF, muchos de los cuales, aún a regañadientes, acabaron por apoyarla y, tras la derrota electoral, han terminado pasándole factura en las legislativas del mes de Junio. Junto con ellos hasta un total de 10 candidaturas más en la primera vuelta del 22 de Abril.

El sistema de elección de la máxima magistratura del Estado francés.

Si bien en las elecciones europeas y en las departamentales se utiliza el sistema de representación proporcional, de todos es conocido que el sistema electoral francés ordinario que se emplea en ámbitos electorales como las presidenciales o las elecciones a la Asamblea Nacional es el escrutinio mayoritario a ‘doble vuelta’.

Seguir leyendo el resto »

El aguijón: En América del Sur, ¿Qué izquierda es 'bolivariana'?.

sudamerica.pngSiendo España, como es, un país que nos tiene acostumbrados a una más o menos única y omnicomprensiva derecha de ámbito general encarnada en el Partido Popular (PP) de no se sabe bien si Rajoy, o quizás todavía Aznar (¿o son lo mismo?), en la que caben democratacristianos, conservadores, liberales, nacionalistas españoles y vaya Usted a saber qué plus ultra –más hacia la derecha quiero decir-, a nadie se le escapa que las izquierdas son diversas y plurales, no solamente desde el punto de vista ideológico, que ciertamente, sino también en lo que se refiere al planteamiento partidario (o partidista), es decir, organizativo.

Y tres cuartos de lo mismo podemos observar en la Europa de la Unión, en la que tienen cabida organizaciones que se identifican socialdemócratas, socialistas, comunistas, verdes, trotskistas, ácratas, todas ellas (por razones obvias exceptuando a estos últimos) con representación en muchos de los diversos parlamentos y/o gobiernos regionales, estatales o comunitario, en donde no solamente tienen presencia diferenciada, sino manifiestan discrepancias y acuerdos, alianzas y confrontaciones, según de qué se trate.

No quiero con esto decir que la derecha no pueda ser plural, que entiendo sería lo más lógico, sino que probablemente hay unos intereses que, no siendo suficientes para aglutinar a las izquierdas, sí que, en cambio, lo son para los conservadores. No es pretensión de este post, sin embargo, realizar disquisiciones en torno a ese debate.

Ahora bien, lo que puede poner de manifiesto esta realidad es que pecamos de simpleza o maniqueismo cuando, desde la próspera y avejentada Europa occidental, queremos entender o hacer entender que las izquierdas en el sur de América responden a un único, dos a lo sumo, patrones de populismo o, ¡bendita sea!, socialdemocracia 'a la europea'. Así, la lucha por inculcar y expandir su modelo estaría entre el omnipresente líder 'bolivariano' Chávez (que sí creo que es un demagogo populista y que, a todas luces, pretende acumular el poder omnímodo –por medio de la Ley, eso sí, pero mediante su adaptación a los fines confesados o inconfesos-, en un esfuerzo que se viene manifestando más productivo que el intento de golpe de estado que él mismo protagonizó, contra el presidente Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992) y los 'homologables' Lula o Bachelet, en el gigante brasileño y el seguramente diferente de todo su entorno Chile, respectivamente.

América del Sur es un continente lo bastante enorme y diverso como para que también lo sean las políticas de los diversos países que lo integran y, consecuentemente, sus izquierdas. ¿Se puede meter en un mismo saco al peruano Alan García y su vecino del sur Evo Morales?, ¿piensan lo mismo Lula y Michel Bachelet?, ¿y qué hay en común entre Hugo Chávez y el ecuatoriano Rafael Correa?. ¿Qué tiene que ver la población ‘blanca’ de Argentina con el mayoritario indigenado boliviano?, ¿el próspero Chile con las grandes capas de pobreza del Perú?. Y en este mapa de la retórica, ¿dónde ubicar al discreto presidente uruguayo Tavaré Vázquez?. Y más allá, ¿cuál es el espacio en que se sitúa Cuba?.

Hace ya unos cuantos años, antes de que fuera investido un 1 de Enero de 2003, las prevenciones y dardos contra Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores provenían de muy diferentes ámbitos, dentro y fuera de Brasil, daba igual que tuvieran mucho o poco en común. A pesar de ello, es difícil que nadie medianamente serio pueda considerar al presidente brasileño un peligroso agente de la izquierda revolucionaria, es más, incluso se le sitúa como referente de esa izquierda moderada y ‘sensata’ que, en América, dignifica seguir.

Pues bien, al día de hoy estamos en una situación de incertidumbre similar con otro de los líderes políticos al otro lado del Atlántico, el ecuatoriano Rafael Correa, a quien ya hay quien se apresuró a alinear con el ínclito señor de la boina roja y las formas exaltadas, pasionales, broncas, ..., por qué no decirlo, con el populista Chávez. A pesar de las formas empleadas en su llegada al poder, yo no me atrevería a meter en el mismo saco a Correa, quien todavía creo que tiene que destaparse y, quizás, podría resultar ni más ni menos que un seguidor de su propio camino.


NOTA: La imagen, bajo licencia de Creative Commons, está disponible en  http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Southamerica-political-es-01.png

Radio Futura: 'Annabel Lee'.