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Categoría: El aguijón

El aguijón: En el 28º aniversario de la caída del Muro de Berlín, ¿quién se acuerda de Erich Hoenecker?.

oikos 09/11/2007 @ 22:45

Hobsbawn hablaba del “corto siglo XX”, una época caracterizada por enormes cambios que, comenzando en la primera gran guerra, alcanzaba su fin con la caída de los regímenes comunistas de Europa del Este, los que, a lo largo de casi la mitad del siglo, quedaron al otro lado del Telón de Acero. Esta periodificación parece bien asentada en la historiografía. Pues bien, aceptándola, lo que parece indiscutible es que el principio del fin acaeció hace ya veintiocho años, un 9 de Noviembre de 1989, cuando, dando paso simbólicamente a un nuevo siglo en la Historia, caía el Muro de Berlín. Nada tiene que ver este principio del fin con el en su momento tan cacareado “fin de la Historia” de Fukuyama, de obvias connotaciones ideológicas en el conservadurismo estadounidense.

berline_mauer-red.jpg (*)

Resulta en cualquier caso curioso recordar cómo vimos por televisión, en directo, el asalto de ciudadanos de ambos lados de la frontera germana entre las extintas RFA y RDA a los bloques de hormigón armado que se erguían, impertinentes y ridículos a un tiempo, pero hasta ese momento infranqueables y letales. Y, en los días sucesivos, las hileras de ‘trabis’, el popular y omnipresente Trabant, cruzando los pasos fronterizos ante la mirada ajena de los ‘vopos’ (la policía del pueblo de la extinta Alemania oriental) que, incluso, levantaban las barreras y se abrazaban o eran abrazados por los germano occidentales. Pasaba la Historia, ..., sí, sí, con mayúsculas, por delante de nuestras narices y nosotros, frente al televisor, ingiriendo la cena sin atinar a entender bien qué estaba ocurriendo. Bueno, a fin de cuentas, seguro que no es fácil abstraerse del bombardeo continuo de imágenes para poder reflexionar un instante (que si un anuncio de detergentes, un bocado al filete, que si tres muertos en accidente de coche, pincho las patatas fritas, que si la modelo de moda se lía con el futbolista milmillonario, un traguito de Coca-Cola, que si cae el Muro de Berlín, ¡come!, que se te enfría la cena, ...). Esto es algo que probablemente yo no dejaremos de hacer en el futuro con tantas otras cosas (guerra de Irak, atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, genocidios y éxodos masivos en Yugoslavia y África, asesinatos terroristas a la vuelta de la esquina, ... y quién sabe qué más) y la referencia a ello, tan sólo, una constatación, ni tan siquiera una leve crítica, pues los acontecimientos de la Historia se nos meten a diario por los ojos y los oídos mientras cenamos tranquilamente, en una sucesión de vídeos cortos, y es difícil preterir frente a ello el peso de la hipoteca, la angustia por el trabajo temporal, lo corto del salario y, por lo general, lo cotidiano de la vida. Algo de esto, creo yo, destilaba la cruda narración de Garikoitz Zabala (un alias más de su autor, lo mismo que el de Flanagan), cuando reflejaba la cotidianidad en su novela “La venganza de vivir” (Editorial Lur, Hordago Publicaciones, Donostia – San Sebastián, 1980).

Al día de hoy apenas si quedan restos del infausto Muro de Berlín (1961-1989, QEPD) que, para preservarlos, no se sabe bien si para recuerdo de las generaciones venideras o disfrute de turistas cámara digital en ristre, hay incluso que restaurar. Ni tan siquiera el Check Point Charlie es lo que era.

Sin embargo, el desgraciado ejemplo de su existencia tiene continuidad. No pretendo amargarle a nadie la fiesta, pero seguro que nos acordamos de los nuevos muros de la vergüenza que se levantan, por ejemplo, en Palestina – Israel, o los que pretenden contener la miseria de colarse en el solar de los ricos, da igual, dondequiera que vayamos.

En fin, a lo que íbamos. En el 28º aniversario de la caída del Muro de Berlín, ¿quién se acuerda de Erich Hoenecker?.

stamp_breschnew_honecker.jpg (**)

Notas:

(*) “Piece of the Berlin Wall at the Checkpoint Charlie, Berlin”. Imagen de uso libre, bajo licencia GFDL y Creative Commons, obtenida de Wikimedia Commons: http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:Berline_Mauer.jpg

(**) Sello emitido por el Servicio Postal de la RDA, actualmente de dominio público, en: http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:Stamp_Breschnew_Honecker.jpg

El Aguijón: IG Nobel. Premios improbables.

oikos 14/10/2007 @ 00:10

Durante estos días se vienen anunciando, supongo que en una sucesión perfectamente periodificada de los premios y los premiados a efectos de publicidad, los galardonados de este año con los Nobel. De hecho, lo más reciente ha sido saber que Doris Lessing ha recibido el de Literatura, con el consiguiente alborozo anual de todos los medios de comunicación y las editoriales, a quien, en cualquier caso, algún crítico ha puesto a bajar de un burro. ¡Si es que hay algunos que ...!. Sin embargo, a pesar de que también ha chirriado que en el escaso lapso de unos años el galardón haya recaído en un hijo de la Gran Bretaña, vamos a dejar a la británica tranquila.

Más me ha llamado a mí la atención que el reciclado Albert Gore se haya venido alzando con la voz desamparada de científicos y ecologistas e, impartiendo doctas conferencias a selectos -y adinerados- auditorios a lo largo y ancho del mundo, junto con la divulgación de su documental, 'Una verdad incómoda', que un Tribunal británico tilda de catastrofista, se haya llevado el honor del más importante de los premios Nobel, el de la Paz. Eso sí, también en este caso ha habido algún aguafiestas, Vaclav Klaus, Presidente de la República Checa por más señas, que, al parecer, ha dejado caer que no queda clara la relación entre las actividades del tal Gore y la paz mundial. ¡Jolines, si es que nunca estamos a gusto!. Sea como fuere, el galardonado lo ha sido ex aequo con los numerosos cientificos de diversas nacionalidades que conforman el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU, que, por razones obvias, apenas si han pasado inadvertidos, salvo la animada escena de uno de ellos, Rajendra Pachauri, rociando con champán, cual campeón de la hoy día revuelta Fórmula 1, a sus colaboradores, o vaya Usted a saber. Ya se sabe eso de que, para el estudio, nada mejor que aquello de "vita quieta, studium quarendi, ..." que nos contaba, recién ingresados en la Facultad, el ínclito Profesor Doctor Betancourt (este tema creo que lo retomaré, porque seguro que da de sí). A pesar de las simpatías que pueda o no suscitarme en lo personal por lo que de oportunista pudiera haber en su actividad actual, lo cierto es que hay que reconocer, en cualquier caso, que este hombre, sean cuales fueren sus razones para reciclarse, es probable que haya hecho más en menos tiempo que lo hasta hace poco conseguido en lo que respecta a la divulgación del problema del cambio climático y sus consecuencias. así que, en fin.

Pero a lo que yo realmente quería llegar, y hete aquí que ya casi estamos en ello, era a los premios IG Nobel, los que impulsa Annals of Improbable Research, a cada cual más curioso, improbable y, en ocasiones, risible o cabroncete. Ya se habló en su momento largo y tendido en los mass media de la bomba gay que científicos militares (¿no será esto como lo del chiste del oso hormiguero, verdad?; ¡sin comentarios!) de salva sea la parte habían intentado para disuadir a los enemigos de que hicieran la guerra, fomentando, así, a lo masivo, la manifestación más física del amor entre personas del mismo sexo. Como ya es conocido, no incidiremos más en ello (a quien tenga interés le animo a visitar la web de los promotores).

Podríamos también detenernos en noticias como la del turista italiano a quien, tras un envenamiento con sustancias presentes en líquido anticongelante, los médicos, según informa la Australian Broadcasting Corporation, mostraron los valores medicinales del alcohol. Vamos, que para evitar que el citado veneno se volviera tóxico en el estómago del paciente, literalmente, le invitaron a unas rondas de vodka, ron y whisky. Tal y como dice el titular, "Drinking marathon saves poisoned tourist".

En lo que vamos a detenernos, no obstante, será en rememorar los IG Nobel de 2005, de entre los cuales nada mejor que rescatar el de Economía, que recayera en Gauri Nanda, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), por su invención del artilugio que se comercializa con el nombre (all rights reserved) de Clocky, ni más ni menos que, según reza la página web en que se comercializa al módico precio de 49'99 dólares estadounidenses, "el despertador que se escapa y esconde cuando tú no te levantas. Clocky te da una oportunidad de levantarte. Pero si te haces el remolón, Clocky saltará de tu mesilla y rodará por tu habitación buscando un lugar donde esconderse. Clocky es algo así como una mascota malcriada, solamente él se levantará a la hora justa".

Si tenéis interés en los premiados con los IG Nobel de este año 2007, nada más fácil que entrar en http://www.improbable.com/ig/ig-pastwinners.html#ig2007

Si a alguien le apetece gastarse unos 35'00 € en un despertador jodientoso, entonces que entre en http://www.nandahome.com/products.clocky.html. El tema produce risas, pero seguro que nerviosas, pues, sólo de pensar que te lo puedan regalar, ...

Por cierto, lo de IG de estos otros Nobel es de 'ignominious'. ¡Qué parece que hay que decirlo todo!.

El aguijón: Habemus referendum.

oikos 04/10/2007 @ 01:20

Hace apenas unos días que, en casa, anda el tema revuelto. No es que hayamos dejado de llevarnos bien y que vivamos en menor armonía, al menos tanto como hasta el momento. No obstante, sería maniqueo ocultar que las cosas se han complicado un tanto y el ambiente se nota algo enrarecido.

Mi mujer opina parecido a mí, pero diferente; y yo creo que me reuniré conmigo mismo para aclarar realmente qué pienso de la cuestión, aunque me suscita dudas sobre si sí, o si no, o si sí pero no así, u otra cosa.

El caso de mi hijo es distinto. Es tan pequeño que, todavía, habla su propio idioma y no conseguimos entenderle ninguno de los dos; además, con eso de que "fu" (su perro de trapo) es azul con las orejas y el rabo rosas, lo que obviamente descolocaría a cualquiera, y que Txirri, Mirri eta Txiribiton, los payasos de la tele ("papas"), sólo salen cuando está todo el mundo trabajando, con lo cual no puede verlos más que el fin de semana, le noto poco receptivo a alterar su agenda política, pretiriendo la recogida de "pi" (las hojas caídas de los árboles), el lanzamiento de "brum" (los coches) o reirse al ver a "pite" (la vaca, pero esto renuncio a explicarlo, porque tiene tela) para priorizar el debate sobre la esencia de lo fundamental de las bases de lo constitutivo de nuestra familia.

Con este lío, se comprenderá que ni se me ha pasado por la cabeza consultarlo previamente, menos aún intentar negociarlo, con mis padres, suegros, hermano y demás parentela. Ya les convocaré en su momento a un referendum.

De momento, lo que voy a hacer es llamar a mi vecino y dejarle las cosas claras: ¡para que se entere!. Y que luego no me diga que si tal y que si cual. A ver si no voy a estar yo legitimado, para eso y para lo otro, si me ampara la omnivalente invocación democrática, porque a eso es a lo que se reduce finalmente la cuestión, a un mero ejercicio democrático, o aristocrático, o monárquico (ahora, a estas alturas, cuando hay quienes, para pesar de mi querido amigo Iñigo L., nos queman a los borbones), u oclocrático - demagógico, o aristogático (sí, sí, con 'g'). Vamos, que al que no lo entienda se lo explique Aristóteles.

Si mi vecino accede, convocaré la ansiada consulta resolutoria. Si no se aviene a pactar, convocaré una consulta habilitadora de la consulta en la que preguntaré a mi familia sobre el quid de la cuestión que antes no consensué con ellos. Si no lo aprueban, disolveré a mi familia, a ver si encuentro otra que me haga más caso. Y si lo aprueban y mi vecino no entra en razones, entonces, que se vaya preparando, que se va a cagar. Y por cierto, ¿llamaré a votar a mi hermano, el que vive allende los mares?.

Lo que sí que voy a hacer seguro, que a nadie le quepa la menor duda, es bajar al portal para advertir al macarra de la chupa ajada y el fusco en la pernera del pantalón pitillo que ni se le ocurra tocar un pelo a mi vecino, porque, si no, me voy a mosquear mucho, mucho, mucho. ¿Con quién voy a dialogar yo hasta el amanecer si se lo pasa por la piedra?.

Seguro que al ver el título del post alguna mente envenenada ha pensado que iba a hablar de Ibarretxe. Pues no. En fin, ¿alguien recuerda de qué estabamos hablando?.

P.D.: Durante la redacción de este aguijón, no resultaron dañadas física o emocionalmente personas, ni hubo trato grotesco hacia animales o plantas (ni siquiera estas últimas fueron fumadas).

Aguijón: 'De líquenes, pingüínos y osos polares. ¡Ah!, y el microtus arvalis'.

oikos 13/08/2007 @ 19:01

Este blog, prudente y modestamente, pretende tener algo que ver con el estudio de la ciencia política, de manera que cualquiera podrá identificar en las siguientes líneas a sus personajes favoritos de entre la fauna -y flora- que nos rodea. No soy de los que piensan que los políticos sean mejores ni peores que el resto de ciudadanos. Seguro que, de la misma manera que para los profesionales de la política, todos somos capaces de identificar esta u otra fauna y flora en cualquier otro ámbito en nuestro entorno, aunque ahora no toca hablar, por poner un ejemplo y sin ánimo de injuriar, del vecindario. O sea, lo dicho, hoy un breve aguijón sobre políticos profesionales; como dice el título de este post, 'De líquenes, pingüínos y osos polares'.

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Aguijón: 'La portada de ...'.

oikos 25/07/2007 @ 03:03

 

portada.jpg'El Jueves', la revista que sale los Miércoles, fue judicialmente secuestrada el Viernes. Toda una vorágine si tenemos en cuenta lo que, según parece, se demora la resolución de causas en los Juzgados y Tribunales. ¡Qué sé yo, no será para tanto!.

El auto judicial ordenaba la retirada de la calle de los ejemplares de la revista y la destrucción de "los moldes" (que digo yo que los de 'El Jueves' deben de ser más antiguos que la imprenta de Guttenberg). Y, para evitar males sociales mayores, se actuó contra la web del semanario, provocando el efecto contrario al pretendido por las instancias judiciales, pues su difusión se incrementó de manera exponencial hasta alcanzar probablemente la mayor que la revista haya tenido hasta el momento.

rectificada.jpg

La semana, suma y sigue. El Sábado, la Vicepresidenta del Gobierno parecía decir que bien y, el Martes, que no tanto. Es probable que el Domingo, que es fiesta de guardar, lo dedicara a otros asuntos y, quizás, que el Lunes, que es inicio de semana laboral, estuviera todavía al ralentí, como nos pasa a casi todos después de unos días de merecido descanso.

Por fin hoy ha salido la rectificación. Y ya nos quedamos un poco más tranquilos. Porque, como todo el mundo sabe, papá es una abejita que pone su semillita en la flor que es mamá. ¿O había dudas?.

Si a alguien le quedan, que se fije en la nueva portada.